Santa Fe conmocionada por el femicidio de Florencia Gómez, una militante feminista

Tenía 35 años, dos hijas y militaba en el Partido Comunista de Santa Fe. Su amiga y compañera de militancia, Ayelén Beigbeder, relató a Filo.News parte de su historia.

FILO.NEWS – El pasado 12 de octubre en la localidad de San Jorge, en Santa Fe, María Florencia Gómez Pouillastrou fue asesinada y su cuerpo fue abandonado en un descampado de la zona. La mujer de 35 años era una militante feminista activa que estuvo a poco de llegar a concejala de su ciudad. Mientras la conmoción continúa -pero no frena los pedidos de justicia- y se busca al responsable, Filo.News habló con Ayelén Beigbeder, amiga y compañera de militancia de Florencia

El caso 

El 12 de octubre por la mañana, Florencia había dejado a sus hijas de 1 y 4 años con el padre, ex pareja y concejal por el Partido Comunista de San Jorge Lisandro Schiozzi. A las 13.15 de ese día, una cámara de seguridad registró su última imagen con vida. A las 13.45 el GPS del celular la ubica en la zona donde fue encontrado su cuerpo.

Fue esa misma tarde que dos jóvenes hallaron su cuerpo entre los pastizales. La causa fue caratulada como “violación seguido de muerte con el agravante de violencia de género” y el fiscal a cargo es Carlos Zoppegni.

Despertaron a miles de mujeres

Florencia y Ayelén compartían espacio en el Partido Comunista desde 2018: «En nuestra organización ella era parte de la Comisión Nacional de Géneros y responsable de géneros de San Jorge. Era una piba que entendía la lucha feminista desde el clasismo».

«Flor entendía el feminismo como una de las herramientas transformadoras de esta sociedad con profundas desigualdades. Militaba para combatir la profunda pobreza en la que están sumergidas muchísimas mujeres totalmente abandonadas por el Estado y que tienen en sus espaldas la responsabilidad de mantener una casa, sus hijxs y a ellas mismas. Flor organizaba muchísimas actividades en el local de la Fede de San Jorge, no sólo para poder llevar un plato de comida sino para que estas mujeres se empoderaran», relata la entrevistada.

Y sigue: «Ella entendía que la violencia machista es un cotidiano de esta sociedad y que su base es efectivamente la relación de explotación capitalista y patriarcal, por eso y como decía su hermana Gabi en una entrevista hace unos días, nosotras decimos que ‘no mataron a Florencia, despertaron a miles de mujeres que quieren estar en la lucha, que quieren las herramientas para no tener miedo'».

Santa Fe, segunda provincia en femicidios

La provincia dirigida por Omar Perotti es la segunda en femicidios después de Buenos Aires: desde el 20 de marzo hasta el 1 de octubre, según información de La Casa del Encuentro, se registraron 142 femicidios, de los cuales 20 ocurrieron en Santa Fe.

«El municipio ni siquiera decretó un día de luto cuando nos enteramos del femicidio» -cuestiona Beigbeder- «Esperábamos muchísimo más de las autoridades de San Jorge, pero sabemos que lamentablemente la vida de una mujer vale poco y nada para los poderosos, nos creen descartables, accesorias, y esta violencia en los espacios políticos se sufre también. Hay que recalcar que en otras ciudades como Laguna Paiva se presentaron declaraciones de justicia, queremos que en San Jorge se haga por lo menos algo similar». 

Pero las acciones continúan: «Estamos articulando con el Ministerio de Géneros de Nación, la Secretaria de la Mujer de Santa Fe y el municipio de San Jorge una asistencia por única vez para sus hijas, y al Área de la Mujer provincial le hemos solicitado acompañamiento a todo el grupo humano, que es algo que aún estamos esperando. También estamos articulando con el centro de acceso a la justicia porque en el transcurso de estos días de investigación y toma de testimonios hubo episodios lamentables de violencia institucional hacia nuestrxs camaradas que están desde el primerísimo momento no sólo articulando y al servicio de la investigación sino que también están atravesando un duelo».

El legado

«Flor estaba trabajando junto con el área de géneros de la intendencia en la Ley Micaela, y eso lo estamos continuando ahora con las chicas que están militando allí. Teníamos ya casi en marcha un programa de erradicación de la violencia hacia las mujeres que era de trabajo de promotores territoriales en los barrios que ahora está nuevamente poniéndose en marcha», enumera Ayelén.

Y cierra con la siguiente reflexión: «Cuando se trata de un femicidio entendemos que la única forma de hacer justicia es la garantía de no repetición. Es por eso que entendemos la importancia de una investigación concluyente y rápida, pero sabemos que no descansaremos hasta tener justicia verdadera que son políticas públicas de acceso al trabajo, a la vivienda, a la salud, a la identidad».

«En el mediano plazo nuestro eje será gritar bien fuerte que nos asesinaron a una dirigente sin igual pero que eso ni de cerca va a callar nuestras voces porque Flor vivirá por siempre en nosotras y llevaremos su nombre de generación en generación hasta acabar con el sistema capitalista patriarcal. Flor será no sólo una ley, una plaza y una lucha. Flor será revolución».