FESTIVAL POR FLOR

El pasado sábado 29 de Enero en la localidad de San Jorge, se llevo a cabo un festival homenaje en memoria de María Florencia Gómez quien el 25 de Enero hubiese cumplido 37 años de vida.

Dicho evento se realizó en el local del Partido Comunista ubicado en Sargento Cabral 1351 a las 19 horas, con gran participación por parte de la población en general así como también con presencia de Gabriela y Malisa (Maria Luisa) por parte de la familia biológica, organizaciones como las Chuecas y Camaradas de distintos puntos, quienes como es de esperarse tomaron la palabra.

Música y arte en vivo, danzas, risas, memoria y un pedido de justica que no cesa coronaron la noche, entre ello el recuerdo de «Esto es todo lo que flor quería».

Correspondiente al silencio, consecuente al dolor, Camaradas de todo el país realizamos un documento que tiene como objetivo principal y sobre todo entendiendo que a través de todo el país se realizarían diversas movilizaciones el 1F, reclamar justicia inmediata por nuestra comandanta.

«La justicia, en nuestras tierras del litoral santafesino, siempre ha sido un eslabón del crimen organizado. Todo un sistema de impunidad para una de las provincias donde más se desarrolla la trata de personas, la venta ilegal de armas y el juego ilícito. Por algo se ha dicho que Rosario, en los remotos comienzos del siglo XX, era la Chicago Argentina. El crimen organizado con legitimación del sistema judicial se logró a través de los homicidios, el robo y la estafa, el enriquecimiento ilícito, el fraude y la usura, la extorsión, la malversación y también el cohecho. Pero sobre todo se pudo lograr por la dura persecución contra los militantes populares que, durante todas las generaciones, lucharon contra las entrañas criminales que traían pobreza y tristeza a las grandes mayorías. Esa persecución terminaba en la desaparición o en la muerte de cientos de estos militantes, como con Juan Ingalinella en el ‘55, y como lo fue también durante el periodo más oscuro de 1974 y 1984. Hasta el día de hoy este sistema de instituciones que proclaman la justicia en igualdad de condiciones son puro palabrerío. Está cada vez más corrompido y tiene su podio con la corrupción y la mafia más vil.
Podemos hablar de los últimos años de este sistema judicial. Desde la implementación del nuevo sistema acusatorio en la provincia, se ha puesto en evidencia lo raquítico y poco inteligente de la implementación de un sistema que no funciona. Desde su entrada en vigencia en 2009 sólo dio más lugar a la delincuencia organizada en las economías subterráneas y a la persecución por delitos insignificantes, que en la mayoría de los casos no tiene condena firme y terminan en una alta prisionización sobre todo de la juventud. Más de la mitad de las personas privadas de su libertad están presas sin condena firme, y más del 70% lo están por delitos menores que podrían subsanarse con otras alternativas como las libertades condicionales y mayor trabajo de inserción social, alejándose del punitivismo más crudo. Este sistema acusatorio es endeble y poco efectivo a la hora de solucionar casos en base a los principios de inocencia, de legitimidad, al principio de no doble punición, al principio de “ante la duda a favor del imputado», todos ellos constitucionales. Claro está que esto no se hubiese logrado implementar sin los acuerdos entre las expresiones de la derecha dentro de la política, los medios de comunicación que abonan esos discursos y los poderes reales de los Bancos, la Bolsa de Comercio, la Fundación Libertad y los directorios de las Multinacionales radicadas en la provincia.
Cuando llega Jorge Baclini como fiscal general y se comienza a arrojar luz sobre las relaciones con personajes nefastos como el senador Armando Traferri, su abogado José Luis Vázquez, que fue cómplice de más de 10 crímenes de lesa humanidad, de Jorge Ilharrescondo, defensor del directorio de la empresa Vicentín que fue responsable del saqueo de nuestro territorio, y del exMinistro y actual legislador Maximiliano Pullaro que pagó honorarios a los defensores de los policías en el crimen de Franco Casco, y tantos más que son parte de esta corporación de verdaderos delincuentes que se enriquecen por la venta de autopartes, las coimas, el narcotrafico y más.
   
¿Y por qué todo esto?

Porque todo éste deterioro llevó, de varias maneras, a que asesinaran a nuestra camarada Flor. Porque San Jorge es la parada de descanso del crimen dentro de la provincia que se mueve del norte al sur. Porque están los grandes poseedores de tierras que lavan dinero con el agro. Porque están los dueños de los negocios ilegales que tienen su sostén en funcionarios del Estado y empleados del sistema judicial. No estamos diciendo que TODO sea parte del crimen organizado, que trae violencia y desesperación al pueblo. Sabemos que hay honrosas excepciones. Pero los hijos del poder se resguardan entre los encubrimientos y complicidades de muchos fiscales y jueces que dentro de la provincia en estos años fueron nombrados, con todas las pruebas de ser partícipes incluso de estas esferas criminales.
¿Cómo puede ser que una de nuestras militantes más aguerridas, que denunciaba y acompañaba a las víctimas de estas corporaciones criminales haya sido asesinada y no tengamos una sola noticia en una ciudad de menos de 25.000 habitantes? ¿Cómo puede ser que las pruebas hayan perdido verosimilitud por su abordaje intrusivo? ¿Que se pasaran a segundo plano pruebas fundamentales o directamente se alteraran? No puede ser que los informes de los fiscales sean reiterativos y viles. No puede ser que no se clarifique la estrategia de instrucción en un caso tan sensible como son los casos de femicidios ¿Cómo puede ser que no haya una prueba concreta que dé un indicio firme de los hechos con las avanzadas técnicas de investigación criminal que hoy se poseen? ¿Cómo puede ser que el fiscal Zoppegni se negara a aceptar la querella de nuestro Partido, que sólo busca aportar a que se haga justicia, por hacer una interpretación opaca del Código Procesal Penal de la provincia que nadie entiende, y que su fiscal general le bajara la línea para no aceptarla, solo por caprichos políticos?
A más de un año de este crimen tan doloroso, atroz y hasta hoy sin culpables señalados, no hay duda de que la justicia debe ser juzgada por su accionar parcial, inoperante y violatorio de los principios básicos del proceso penal y que se incline hacia la justicia y se desprenda de los privilegios que protegen a los hijos del poder».

Hasta el último día, sin descanso, sin olvido y sin perdón, queremos JUSTICIA POR FLOR.